«No llores, maricón». Eso fue lo que le dijo uno del equipo rival a uno de mis chicos en el partido del sábado. «No llores, maricón». 3 palabras. Se lo dijeron cuando mi jugador había recibido una falta y estaba quejándose en el suelo. Hasta 3 de mis chicos lo escucharon, el que recibió laSigue leyendo «No llores, maricón»