Amaya Valdemoro deja el baloncesto

La jugadora madrileña ha anunciado su retirada para el próximo martes 17 en un acto público que contará con la presencia del presidente de la Federación Española de Baloncesto José Luis Saéz en el Espacio 2014.

Su retirada era un hecho tras la disputa del Campeonato de Europa de Francia del pasado junio donde las chicas dirigidas por Lucas Mondelo se convirtieron, 20 años después, en campeonas de Europa.

La eternidad en el baloncesto femenino, tal y como decían Elisa Aguilar y Amaya Valdemoro les aguardaba tras esta gesta (min 4:00)

Hablar de  Amaya Valdemoro es de hablar de lucha incansable, de esfuerzo, de tesón, de tenacidad, de darlo todo por un deporte y que un deporte te devuelva todas esas horas invertidas, todos esos malos ratos pasados por las lesiones, con títulos.

La madrileña debutó en primera división con tan solo 16 años, en España jugó en Salamanca, en Madrid y en Valencia. Alternando durante tres años la temporada española con la WNBA con las extintas Houston Comets donde consiguió tres anillos de manera consecutiva (98,99 y 2000) siendo, de nuevo, la única jugadora de baloncesto española (tanto a nivel masculino como femenino) en obtener este reconocimiento.

Ligas, copas, supercopas… España se le quedaba pequeño a esta jugadora y decidió embarcarse durante tres temporadas (2005-2008) en la liga rusa en la ciudad de Samara que posteriormente se convirtió en el CSKA de Moscú. De nuevo, el reconocimiento le llegaba, la jugadora de Alcobendas en su mejor momento arrasaba en todas las competiciones que disputaba de nuevo campeona de la liga y de la copa rusa, además de ser reconocidas en los quintetos ideales y siendo nombrada mejor jugadora extranjera.

El frío de la estepa rusa y la distancia entre ella y su familia hicieron que en 2008 regresara a España a su segunda casa, al Ros Casares de Valencia, donde se mantuvo dos temporadas y donde conquistó la liga, la copa y la supercopa. Tras la estancia en la capital del Túria, Amaya decidió regresar a su Madrid querido y adorado y recaló en el Rivas Ecopolis, un equipo emergente que pretendía acabar con la hegemonía impuesta por su ex-equipo Ros Casares y por Perfumerías Avenida. Durante estas dos temporadas consiguió levantar una Copa de la Reina y un subcampeonato de Euroliga pero el momento más duro de su carrera llegó un fatídico 12 de octubre de 2011 donde una mala caída le produjo la rotura de las dos muñecas, muchos pensamos que ese iba ser su adiós, pero de nuevo, Amaya, la gran Amaya, luchó y luchó por recuperarse y meses después ya estaba de nuevo sobre las pistas. En esa época de obligado reposo, Valdemoro comentaba que: “Tengo miedo a dejar de jugar, no quiero, me da miedo. Me da miedo porque no sé, no sé, cómo voy a llevarlo. Creo que parte de mí se va a ir, parte de mí no, mucha parte de mí, me va a faltar algo, no sé…”

Esta lesión no iba a pararla y tras acotar los tiempos de recuperación, reaparecía en Liga Femenina ante el Girona. El regreso no pudo haber sido mejor, victoria por 78-69. Su participación se redujo a 11 minutos en pista donde consiguió 3 puntos (todos ellos desde la línea de tiro libre), 1 rebote y 2 asistencias.

Faltaba mucho por mejorar pero de nuevo estaba la alero madrileña dando guerra, dando a todos una lección de superación, de coraje, de tesón, una más de tantas. El periplo en Rivas terminó y decidió poner rumbo a Turquía, junto a Rusia, las potencias del baloncesto femenino, que no parecen acusar la crisis que ha ido asolando toda Europa. Recayó en el Tarsus junto a Cindy Lima pero tras unos meses ambas decidieron dejar la disciplina turca y la madrileña regreso a España donde estuvo entrenando con Canoe para no perder la forma y semanas después se anunciaba su fichaje. Fichaje estrella para la Liga Femenina-2 que veía cómo se revalorizaba tras esta incorporación tan mediática.

Y llegamos al verano de 2013. Verano tras verano, la selección española, su equipo, el equipo de su vida, como tantas y tantas veces ha comentado. Si el palmarés en equipos es excelente con la selección no se queda atrás. Bronce en los Europeos de Grecia (2003), Turquía (2005) y Letonia (2009), plata en Italia (2007) y un oro en Francia (2013) a lo que hay que añadir el bronce en el Mundial de la República Checa (2010) y dos participaciones en los Juegos Olímpicos de Atenas (2004) y Pekín (2008) obteniendo en ambos diploma olímpico tras acabar en sexta y quinta posición respectivamente. Además, es la jugadora que más ha vestido la camiseta de la selección española con 258 internacionalidades superando a Marina Ferragut (253) y a Betty Cebrián (252).

Se va una de las jugadoras más laureadas del deporte español, se va una jugadora de puro carácter, se va una parte del baloncesto femenino…

¡Gracias por tanto y tanto, Amaya!

 

Un comentario en “Amaya Valdemoro deja el baloncesto

  1. Pingback: Baloncesto femenino | Amaya Valdemoro. Un repaso a su vida deportiva

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